'Buscando a Syd'... El reto ha sido buscar lo poético en lo profano y lo eterno en lo breve, siendo lo breve una columna medio extraviada en la penúltima, y quien llega a la penúltima, ya se sabe, llega allí con las manos sucias, luego de haber manoseado el diario entero, neurótico de actualidad y maldiciendo. El escritor de penúltimas sabe que una vez cerrado el periódico, jamás será abierto de nuevo, y por eso se juega el todo por el todo. Sirva, pues, cada uno de estos textos como prefacio al olvido… Es lo que soy... Un escritor de relámpagos… Maurice Echeverría







Nocturno dorado pájaro

Hace unos años fuimos advertidos: la tierra se está calentando, las consecuencias serán espantosas. Nos lamentábamos: “Es terrible”, y todos: “Es muy grave”.

A eso le siguió una confortable procrastinación.

¿El calor endemoniado de estos últimos días? Seguirá creciendo. El ascua de hoy es la hoguera del mañana. Hijos, nietos, bisnietos –arderán como brujas. Los polos se están derritiendo. Se nos dice que “los últimos 10 años han sido los más calurosos desde que se llevan registros”. Pero preferimos llamar a los ambientalistas pesimistas, y más: histéricos, desequilibrados.

La corrupción no es solamente la corrupción de las instituciones, la corrupción de los frentes democráticos. Es sobre todo la corrupción de nuestro hábitat. Queremos cuidar la mente, pero el cuerpo se está muriendo. La influencia antropogénica es alarmante. Billones y billones de toneladas de CO2. Estados Unidos resiste el protocolo de Kyoto.

Las películas de corte apocalíptico son cristales culturales diseñados para insensibilizarnos hacia la noción de fin del mundo. A eso se une una excesiva confianza en la tecnología: la tecnología sabrá arreglar lo que no tiene arreglo, así pensamos. Pero la tecnología no es un espíritu libre: es un espíritu que está de rodillas.

Y entonces surge el argumento, la lógica de la expiración: si tan sólo moverse no fuera tan difícil… No lo es. Nuestra responsabilidad es Petén. Nuestros gobernantes son exactamente eso: nuestros. Necesitamos un informe constante, claro, por parte de éstos, medidas radicales. Miles de miles de hectáreas, sacrificadas inútilmente a nuestra pereza, a nuestra falta de exigencia, a nuestra poca personalidad.

El calentamiento global es un nocturno dorado pájaro: pájaro en llamas. Nos come las vísceras.


(Columna publicada el 16 de junio de 2005.)

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Maurice Echeverría (1976) nació en la ciudad de Guatemala. Ha publicado el libro de cuentos "Sala de espera" (Magna Terra, Guatemala, 2001) y "Por lo menos" (Santillana, Punto de Lectura, Guatemala, 2013). Los libros de poesía "Encierro y divagación en tres espacios y un anexo" (Editorial X, 2001) y "Los falsos millonarios" (Catafixia, 2010). Ha publicado la nouvelle "Labios" (Magna Terra, Guatemala, 2003), así como la novela "Diccionario Esotérico" (Norma, Guatemala, 2006). Maurice Echeverría ha colaborado en medios locales como Siglo XXI, El Periódico o Plaza Pública. Algunos de sus textos periodísticos son encontrables en el blog "Las páginas vulgares" (http://www.laspaginasvulgares.blogspot.com/). Como columnista, trabajó activamente para el diario El Quetzalteco, por medio de su columna "La Cueva" (reseñas de cine) y su columna editorial "Los Tarados". Desde el 2002 mantiene su columna "Buscando a Syd", en el diario El Periódico.
 
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