'Buscando a Syd'... El reto ha sido buscar lo poético en lo profano y lo eterno en lo breve, siendo lo breve una columna medio extraviada en la penúltima, y quien llega a la penúltima, ya se sabe, llega allí con las manos sucias, luego de haber manoseado el diario entero, neurótico de actualidad y maldiciendo. El escritor de penúltimas sabe que una vez cerrado el periódico, jamás será abierto de nuevo, y por eso se juega el todo por el todo. Sirva, pues, cada uno de estos textos como prefacio al olvido… Es lo que soy... Un escritor de relámpagos… Maurice Echeverría







Lluvia de Oriente

He venido corriendo desde mi habitación hasta una de las mesas –por demás techadas– que bordean la piscina del hotel: aquí escribiré mi columna. He corrido como loco porque, más que lloviendo, está diluviando, y no quería mojarme –aunque naturalmente me he mojado.

Los ríos de Zacapa han crecido de una manera alarmante, me dicen. Pero aquí se está bien: ha refrescado bastante; me he escapado de ese maldito aire acondicionado de la habitación; tengo en el i pod a Dylan; y para completar mi felicidad: estoy en Oriente.

Mi familia política es de Zacapa. Lo cuál agradezco. Antes de conocerlos, Zacapa no era más que un mito torpe en mi cabeza: un sauna desértico con pistoleros malencarados. Percepción bastante generalizada, muy imprecisa.

Zacapa en realidad es uno de los lugares más poéticos del país. Suya es la poesía del desierto (tunas, etcétera). Un desierto raro, amenazado todo el tiempo por la presencia del Motagua y bifurcaciones, así como por los ríos que bajan de la imponente y colindante Sierra de las Minas.

Hoy estuvimos dando vueltas en automóvil, nos introdujimos en caminos de puro esplendor. La lluvia ha hecho crecer todo: el llamado bosque espinoso.

La gente de Zacapa es gente (todavía) clara: sin tantos limbos, sin esos extravagantes purgatorios internos, como en otros partes de Guatemala, y a menudo sin medias tintas. Eso les da mucha fuerza. Poseen un poderoso ingenio de circunstancia, un cierto cinismo desacralizante, involuntario a veces, pero cultivado sin duda. Zacapa, aparte de un lugar geográfico, es una trama de anécdotas, historias, de relatos, que se sobreponen al lugar físico, amplificándolo.

La lluvia.


(Columna publicada el 7 de julio de 2005.)

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Mi foto
Maurice Echeverría (1976) nació en la ciudad de Guatemala. Ha publicado el libro de cuentos "Sala de espera" (Magna Terra, Guatemala, 2001) y "Por lo menos" (Santillana, Punto de Lectura, Guatemala, 2013). Los libros de poesía "Encierro y divagación en tres espacios y un anexo" (Editorial X, 2001) y "Los falsos millonarios" (Catafixia, 2010). Ha publicado la nouvelle "Labios" (Magna Terra, Guatemala, 2003), así como la novela "Diccionario Esotérico" (Norma, Guatemala, 2006). Maurice Echeverría ha colaborado en medios locales como Siglo XXI, El Periódico o Plaza Pública. Algunos de sus textos periodísticos son encontrables en el blog "Las páginas vulgares" (http://www.laspaginasvulgares.blogspot.com/). Como columnista, trabajó activamente para el diario El Quetzalteco, por medio de su columna "La Cueva" (reseñas de cine) y su columna editorial "Los Tarados". Desde el 2002 mantiene su columna "Buscando a Syd", en el diario El Periódico.
 
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