'Buscando a Syd'... El reto ha sido buscar lo poético en lo profano y lo eterno en lo breve, siendo lo breve una columna medio extraviada en la penúltima, y quien llega a la penúltima, ya se sabe, llega allí con las manos sucias, luego de haber manoseado el diario entero, neurótico de actualidad y maldiciendo. El escritor de penúltimas sabe que una vez cerrado el periódico, jamás será abierto de nuevo, y por eso se juega el todo por el todo. Sirva, pues, cada uno de estos textos como prefacio al olvido… Es lo que soy... Un escritor de relámpagos… Maurice Echeverría







Veintisiete


Tengo veintisiete años, o casi. Quiere decir que soy un géminis genuino, que las influencias planetarias me han determinado específicamente por medio de ángulos, posiciones, corrientes astrales. Tengo vida espiritual, o al menos una vida que de tanto en tanto he sacralizado por medio del arte. A los veintisiete años murieron, como es de todos sabido, Janis Joplin, Jimmy Hendrix, Jim Morrison, Brian Jones. La brigada J, aunque más recientemente la C abrió sucursal con Cobain, Kurt Cobain, también veintisiete. Ellos tenían talento, y es increíble pensar en la madurez expresiva que alcanzaron en tan corta edad. Tengo cubierto solamente el 1.5 % de lo que ellos hicieron. Estoy jodido. Menos jodido que otros que llevan nada, pero estoy jodido. Ya no soy un crío, y el talento que tengo hoy será el que tenga toda mi vida. Puedo hacer que crezca, claramente, pero ya no por absorción espontánea, sino por maña, cálculo, disciplina, voluntad, y así no es igual. Soy joven sin duda, pero viejo lo suficiente para saber que vendrán otros pronto, más jóvenes, mejor dotados intelectualmente, y a lo mejor superdotados. Tengo 27, o casi, y me siento a ratos –¿cómo dicen?– indispuesto. Es la “quiet desperation” de Thoreau. ¿Podría morirme ahora? No sin obra, no sin ella. Me gustaría asimismo reparar desde luego ciertos defectos irreparables. Hacerme una regresión, o conocer Sri Lanka, entrevistar a un par de escritores españoles que han modificado mi estilo. Se ha dicho antes: “Un recién nacido es suficientemente viejo para morir”. Es una frase que a veces me ha reconfortado, pero es más reconfortante oír un cover de Hey Joe que me tiene vibrando decorosamente. Tengo 27, o casi, miedo, vergüenza, algunas ganas de triunfar en la vida, aunque más en la obra. Pero eso ya lo veremos.


(Columna publicada el 22 de mayo de 2003.)


(Nota: Cada 26 de mayo celebro un año más de vida.)

1 comentario:

monimoni dijo...

tengo 23

(27 de agosto) :O (coincidencia)

^^

Mi foto
Maurice Echeverría (1976) nació en la ciudad de Guatemala. Ha publicado el libro de cuentos "Sala de espera" (Magna Terra, Guatemala, 2001) y "Por lo menos" (Santillana, Punto de Lectura, Guatemala, 2013). Los libros de poesía "Encierro y divagación en tres espacios y un anexo" (Editorial X, 2001) y "Los falsos millonarios" (Catafixia, 2010). Ha publicado la nouvelle "Labios" (Magna Terra, Guatemala, 2003), así como la novela "Diccionario Esotérico" (Norma, Guatemala, 2006). Maurice Echeverría ha colaborado en medios locales como Siglo XXI, El Periódico o Plaza Pública. Algunos de sus textos periodísticos son encontrables en el blog "Las páginas vulgares" (http://www.laspaginasvulgares.blogspot.com/). Como columnista, trabajó activamente para el diario El Quetzalteco, por medio de su columna "La Cueva" (reseñas de cine) y su columna editorial "Los Tarados". Desde el 2002 mantiene su columna "Buscando a Syd", en el diario El Periódico.
 
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