'Buscando a Syd'... El reto ha sido buscar lo poético en lo profano y lo eterno en lo breve, siendo lo breve una columna medio extraviada en la penúltima, y quien llega a la penúltima, ya se sabe, llega allí con las manos sucias, luego de haber manoseado el diario entero, neurótico de actualidad y maldiciendo. El escritor de penúltimas sabe que una vez cerrado el periódico, jamás será abierto de nuevo, y por eso se juega el todo por el todo. Sirva, pues, cada uno de estos textos como prefacio al olvido… Es lo que soy... Un escritor de relámpagos… Maurice Echeverría







Mitin

Sánchez contaba:

–Dos tipos; uno alto y otro bajo, nada teutónicos. Agarraron al señor y se lo llevaron. Después volvieron a la muchedumbre y siguieron controlando.

–¿Pero cómo es posible? –preguntó Martín.

Martín era un joven inquieto, posiblemente hombre, pero cómo saberlo: con estos niños del siglo XXI ya nunca se sabe. A veces y casi siempre Sánchez era muy conservador en este aspecto. Martín por cuenta propia encontró a Sánchez. Quería conocerlo. Lo admiraba.

–¿Y qué hacía usted en el mitin, señor Sánchez?

–Estaba cerca. Hay que estar cerca del enemigo.

La penumbra del vestíbulo reveló a Martín un posible despacho, vagamente, al fondo. Sánchez hablaba:

–Todos gritaban a favor, como es de suponer. Y nos les dan ni siquiera agua. La actividad más relevante del guatemalteco es ser tratado muy mal. ¿A usted le gusta que lo traten mal, verdad?

Martín no entendió la broma, y de todos modos estaba muy embebido con la historia. Prosiguió Sánchez:

–El señor (no sé por qué son siempre valientes en las circunstancias más equivocadas) estaba gritando: “asesino, asesino”. Y entonces aparecieron científicamente los dos tipos, avanzaron entre la gente, y se lo llevaron. Por cierto, no me diga Sánchez, dígame Efraín. No es ironía, así me llamo.

Martín asintió. Sánchez sintió una inmensa confianza de pronto, y soltó arriesgadamente:

–Tengo amigos; se dedican a colocar infiltrados en las asambleas de todos los partidos. En las concentraciones propagandísticas es donde mejor se estudia la estructura y los corredores de poder de un partido, aunque no me lo crea. Allí brotan los beneficios y los errores y toda la psicología de un partido aparece. Sólo es cuestión de saber leerla.

Y agregó, circunspecto:

–Me da la impresión que a usted le gusta leer.

(Columna publicada el 9 de octubre de 2003.)

No hay comentarios:

Mi foto
Maurice Echeverría (1976) nació en la ciudad de Guatemala. Ha publicado el libro de cuentos "Sala de espera" (Magna Terra, Guatemala, 2001) y "Por lo menos" (Santillana, Punto de Lectura, Guatemala, 2013). Los libros de poesía "Encierro y divagación en tres espacios y un anexo" (Editorial X, 2001) y "Los falsos millonarios" (Catafixia, 2010). Ha publicado la nouvelle "Labios" (Magna Terra, Guatemala, 2003), así como la novela "Diccionario Esotérico" (Norma, Guatemala, 2006). Maurice Echeverría ha colaborado en medios locales como Siglo XXI, El Periódico o Plaza Pública. Algunos de sus textos periodísticos son encontrables en el blog "Las páginas vulgares" (http://www.laspaginasvulgares.blogspot.com/). Como columnista, trabajó activamente para el diario El Quetzalteco, por medio de su columna "La Cueva" (reseñas de cine) y su columna editorial "Los Tarados". Desde el 2002 mantiene su columna "Buscando a Syd", en el diario El Periódico.
 
Creative Commons License
Buscando a Syd by Maurice Echeverría is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Guatemala License.